Declaración Política del espacio “Votamos Luchar”

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24.Oct.14 :: General




Una nueva farsa electoral ya está en marcha, y los representantes políticos de la clase dominante se disputan la administración de la miseria y la explotación, buscando nuestra aprobación para concretar 5 años más de democracia tutelada, de engaño encubierto.
Ahora que todos los partidos del sistema han pasado por el gobierno nacional, más que nunca queda a las claras que ninguno de estos es capaz de resolver nuestros problemas y dar solución a las tensiones sociales y políticas dentro de este orden de cosas.
Ya no hay dudas que el programa con el que gobiernan es el de los ricos, el de los terratenientes y potencias imperialistas, que se benefician de nuestros salarios de hambre, de nuestros recursos y del producto de nuestro trabajo, ensanchando cada vez más la brecha: los ricos cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres.
No hay modelos antagónicos en pugna, todos los candidatos acuerdan en continuar la línea económica del saqueo. Ninguno propone ni va a proponer nada que se salga de los negocios burgueses y represente un cambio en el modelo social que beneficia a una minoría sobre la explotación y la miseria de la gran mayoría.
Porque es la lógica propia del sistema capitalista que provoca la injusticia, y dentro de esa lógica, de ese funcionamiento no existe ninguna posibilidad de cambio para el pueblo. La democracia burguesa, el ejercicio de votar cada 5 años como forma de participación política se inscribe en esa lógica, y busca asegurar la legitimidad popular para gobernar contra el pueblo. Una lógica perversa en la que nos quieren hacer creer que mediante el voto elegimos nuestros representantes cuando no hacen otra cosa que gobernar contra nosotros.
Todo el aparato estatal, el sistema político, los grandes medios de prensa, las fuerzas represivas, están al servicio de los capitalistas para garantizar la explotación y mantener el orden de cosas que le asegure seguir obteniendo cada vez más ganancias de nuestro trabajo.
Para eso necesitan mantenernos al margen de la participación política, de la posibilidad que nos organicemos y accionemos como clase para luchar y construir un orden distinto que termine con la explotación y la injusticia. Nos necesitan domesticados como buenos ciudadanos, demócratas respetuosos de la propiedad privada de los ricos, y obedientes a sus leyes de dominación y control. Por eso nos muestran como única forma de hacer política, de participación y decisión la de ellos. Nos acorralan hacia trincheras dominadas completamente por ellos, donde simulan elección y participación, una que ellos puedan controlar, mantener bajo su dominio y manejar a su gusto para que nada cambie.
Necesitan del consenso y la paz social para gobernar. El parlamentarismo y la democracia burguesa no son otra cosa que la cristalización de todos los mecanismos de control social que funcionan al servicio de los ricos y poderosos que se benefician de nuestra apatía y dominación ideológica.
Es el circo que monta la clase dominante para que cada 5 años dediquemos toda nuestra atención, esfuerzos, y las esperanzas de cambiar nuestras vidas, a participar dentro de sus instituciones controladas por ellos, eligiendo candidatos que ponen y aceptan ellos, con programas que les sirven solo a ellos.
Después de las elecciones siempre todo sigue igual. Gobierne quien gobierne nuestra vida sigue siendo igual de cuesta arriba que antes, con los mismos problemas o peor aún.

En las urnas de los patrones, de los que nos desangran, no vamos a conseguir cambiar nada.
Mientras no construyamos nuestra propia fuerza y poder, para oponerlo al poder de ellos en la lucha de todos los días nada va a cambiar. Si no le arrancamos lo que es nuestro de sus manos, nadie nos va a regalar nada. Porque es a la fuerza y con garrote que mantienen este sistema de explotación, y tendremos que preocuparnos por construir la nuestra en cada lugar para dar la lucha desde nuestras propias formas de organización con nuestros propios recursos sin esperar nada de ellos.

Dentro de los límites de la democracia de los ricos no existe solución a nuestros problemas, no existe posibilidad de que los oprimidos vivamos plenamente y con felicidad.
Cada vez que reclamamos por nuestros intereses, cada vez que libramos una lucha por lo que es nuestro, en frente, nos encontramos con la resistencia de nuestros enemigos de clase , los que utilizan las leyes de la democracia para prohibir nuestras huelgas, nuestras medidas de lucha, nuestros derechos, recortar nuestros salarios, matarnos a impuestos, despojarnos de nuestros recursos; las crisis siempre las pagamos nosotros, ellos siempre laudan a favor de los empresarios y los poderosos. Y si insistimos, si damos la pelea nos cae el garrote por la cabeza. Es mediante la lucha la única forma en la que como pueblo hemos logrado conquistas, la única manera a través de la cual hemos aprendido a defender lo nuestro, cosa que muchas veces hemos pagado con vidas y sin dudas con grandes sacrificios.
Todas las elecciones nos vuelven a pedir la confianza, nos vuelven a hablar de alternativas de cambio, pero nunca cambia nada. Pretenden tomarnos por tontos, pensando que no tenemos memoria, como si no nos acordáramos que todos los partidos han hecho de nuestras vidas una cosa miserable, mientras ellos engordan sus sueldos y ganancias obscenas, refregándonos en la cara la vida de lujos que llevan.
Mientras ellos posan sus caras burlonas y dan discursos de charlatanes nosotros nos seguimos deslomando por $14.000 por mes, cuando no es por menos. Mientras montan toda su farsa electoral en la que gastan millones de dólares, se llenan los bolsillos con sus negocios, a nosotros nos aumenta el boleto, la carne, los alimentos, los alquileres, y aprovechan la distracción del circo para firmar y resolver leyes y acuerdos que siguen socavando nuestra soberanía y entregando el producto de nuestro trabajo a los empresarios.

¿Pero no podemos hacer nada frente a esto? ¿Cuál es la alternativa que nos queda? ¿Elegir lo menos malo dentro de estos límites, resignarnos a la miseria, al garrote, a la explotación y el engaño? Tenemos que decir con fuerza que no, que hay que salir a darles pelea, podemos elegir la organización, la resistencia, la lucha por una vida distinta. No podemos seguir poniendo la otra mejilla, hay que desenmascararlos y luchar, enfrentarlos y arrancarles lo nuestro de sus manos.

NO ES EN LAS URNAS, ES CON LA ORGANIZACIÓN Y LA LUCHA

Votamos luchar es el accionar, el señalamiento y la denuncia de un montón de personas convencidas de que no será en las urnas donde se resolverán los problemas del pueblo. No se trata de una campaña contra electoral sino de una denuncia hacia este sistema que por su propia lógica vive en crisis y no ofrece soluciones. Creemos que el pueblo puede y debe esperar todo de sí mismo, de su accionar político propio, ponemos el acento en la necesidad de organizarnos, de dar batalla contra quienes nos oprimen, luchando por recuperar los espacios que nos corresponden.

No importa el resultado de octubre, o el de noviembre. No importa a quien votemos, no importa quien gobierne. Con o sin nuestro voto siempre gobiernan contra nosotros. Siempre nos mienten, nos engañan. Nosotros siempre tenemos que esperar que crezca la torta, ajustarnos el cinturón, mientras ellos nunca pierden, siempre crecen sus ganancias, siempre viven bien a costa de nuestro trabajo.
Existe otra forma de hacer política para transformar nuestra realidad y conquistar una vida digna, donde podamos materializar nuestras esperanzas y nuestra felicidad.
Esa forma es la del pueblo trabajador. La forma de la organización y la solidaridad desde nuestros lugares de trabajo, de estudio, donde vivimos con nuestros hermanos del pueblo.
Desde nuestras organizaciones debemos desarrollar las capacidades y recursos para dar la lucha contra todo el orden de cosas actual que sostiene a una clase social rica, explotadora, con unos representantes políticos farsantes y mentirosos como gerentes.
Lo que realmente define es la lucha del pueblo, nuestra capacidad de organización, la fuerza y el poder que seamos capaces de construir y oponerles para arrancarles de su dominio la vida digna, plena y feliz que nos pertenece.
Nuestro voto es todo los días en la lucha, en la calle y desde nuestras organizaciones. Porque solo en el pueblo confiamos y tenemos certeza de nuestra capacidad de participación y decisión, desde nuestras formas y principios.
En las organizaciones de los que gobiernan siempre contra nosotros encontramos solo engaño y mentira. Tenemos que construir y consolidar nuestras propias organizaciones, para dar la lucha desde ellas, sin la tutela de ninguna patronal, de ningún candidato, de ningún funcionario de sus aparatos de control.
Las urnas las gobiernan los ricos, los explotados no tenemos garantías en este juego dominado por ellos.

Si gobiernan contra nosotros y nos piden el voto, nosotros votamos luchar, si aumenta la carestía votamos luchar, si nos privatizan la educación votamos luchar, si no tenemos salud y vivienda votamos luchar, si se paga la deuda externa y se extranjeriza la tierra votamos luchar, si el hambre y la miseria son ley votamos luchar.

Organicémonos en los sindicatos, en los barrios, en el campo, en las cooperativas, en los centros de estudio. Unámonos con nuestros compañeros y vecinos, salgamos a luchar por lo nuestro.

Que la rabia se transforme en rebeldía, la bronca en acción organizada.

Organizarse es empezar a vencer.

Votamos Luchar

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