ComUnA y la Bandera de los Pueblos Libres



Planes monárquicos en las filas revolucionarios de Mayo

El 31 de marzo de 1814 entran los Aliados (Inglaterra, Rusia, Austria y Prusia) a París. Napoleón es derrotado y confinado en la isla de Elba. La Restauración Monárquica con Luis XVIII sucede al proceso revolucionario burgués iniciado en 1789.

En España había vuelto Fernando VII a su trono. En Cádiz se preparaba una expedición de 15.000 hombres, a cargo del general Morillo, destinada al Río de la Plata para reconquistar los dominios españoles.
La Revolución de Mayo vivía una etapa de derrotas. En Chile, en la batalla de Rancagua eran derrotadas las tropas revolucionarias. Las fuerzas españolas de Perú reconquistaban Quito y estrechaban en un cerco a los revolucionarios en Cuzco. En Venezuela, Bolívar era derrotado en Maturín, huía en un barco inglés, refugiándose en la Isla de Jamaica. En el Perú, se preparaba la invasión a las Provincias Unidas del Río de la Plata, después de las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma donde se había perdido el dominio del Alto Perú.

Varias figuras prominentes del proceso revolucionario (Belgrano, Alvear, Rivadavia), imitando el modelo inglés, consideraban consolidar la independencia con una monarquía constitucional con un príncipe español, el infante Francisco de Paula, descendiente de Carlos IV.
Irigoyen y Terradas viajan a la Corte de Río Janeiro con instrucciones secretas para convertir a las provincias del Plata en provincias portuguesas si fracasaban las gestiones en procura de una casa real española.

Manuel García y Nicolás Herrera, agentes británicos, negocian un protectorado de Inglaterra, estampando en una nota diplomática dirigida al Ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña: “ …estas Provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso; ellas se abandonan sin condición alguna a la generosidad y buena fé del pueblo inglés…” “…es necesario se aprovechen los momentos, que vengan tropas que impongan a los generales díscolos y un jefe plenamente autorizado que empiece a dar al país las formas que sean de su beneplácito, del Rey y de la nación”.

En París negocia Pueyrredón la adhesión del Duque de Orleans o la coronación del Príncipe de Luca, bajo la protección de Francia.

Anchorena busca un Inca para entronizarlo.

Artigas y la Bandera de los Pueblos Libres

Artigas al enterarse de las maquinaciones de los hombres de Mayo, emite un oficio en enero de 1815, en el cuartel de Arerunguá que dice: “…Buenos Aires hasta aquí ha engañado al mundo entero, con sus falsas políticas y dobladas intenciones. Estas han formado siempre la mayor parte de nuestras diferencias internas y no ha dejado de excitar nuestros temores la publicidad con que mantiene enarbolando el pabellón español. Si para disimular ese defecto ha hallado el medio de levantar con secreto la bandera azul y blanca.

“Yo he ordenado en todos los pueblos libres de aquella opresión que se levante una igual a la de mi cuartel general: blanca en medio, azul en los dos extremos y en medio de estos unos listones colorados, signo de la distinción de nuestra grandeza, de nuestra decisión por la república y de la sangre derramada para sostener nuestra libertad e independencia”.

Nuevamente al rescate de la soberanía, la libertad y la independencia

En momentos históricos que la causa revolucionaria del socialismo sufre las derivadas de la caída del proceso soviético, donde las cúpulas burocráticas se convirtieron en grandes potentados burgueses en el camino de la restauración capitalista de los países del este europeo, donde los procesos en vías del socialismo sobreviven haciendo concesiones capitalistas o transitan por economías de mercado de tintes “socialistas”.

En momentos históricos, donde las mayorías populares sufren todo el peso de la irracionalidad, explotación y opresión del sistema capitalista.

En momentos históricos, donde cunde la desesperanza en medio de la cotidiana lucha de clases, más allá de las luchas populares en todo el mundo, surgen los progresistas, otrora defensores de la causa del socialismo, que se han pasado “con armas y bagajes” a las filas del capitalismo, confundiendo al pueblo “con sus falsas políticas y dobladas intenciones”, citando a Artigas.

Estos “monárquicos del siglo XXI”, los Mujica, los Fernández Huidobro, los Astori, los Carámbula, los Tabaré Vázquez, etc., en nombre del socialismo y de los intereses populares han extranjerizado la tierra y los frigoríficos, han firmado Carta de Intención con el FMI, han aumentado la deuda externa, han firmado el Tratado de Protección de Inversiones y tratados de Libre Comercio, han privatizado el patrimonio nacional y estatal, privatizan puertos, terminales, aeropuertos, carreteras, peajes, zonas francas, etc. En definitiva nos han convertido en un protectorado imperialista, donde se hacen los deberes de súbdito, enviando tropas a los enclaves de intervención imperialista como Haití, Congo, Angola, etc.

En estos momentos históricos, COMUNA reafirma su compromiso artiguista enarbolando desde las filas del pueblo la Bandera de los Pueblos Libres por la causa de la Liberación Nacional y el Socialismo.

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Publicado en el Construyendo Nº36 de junio 2009. Página 6

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