Editorial de Construyendo N°43. Octubre Noviembre de 2011

07.Nov.11 :: General

MOVIMIENTO OBRERO: FRENTE AL AMARILLISMO DE IZQUIERDA, UNIDAD DEL CLASISMO PARA LUCHAR.



Los días 7, 8 y 9 de octubre se realizo el XI Congreso del PIT-CNT, en el cual se reafirmo la línea de maridaje con el gobierno por parte de los aparatos sindicales frenteamplistas, que controlan la central.
Tanto los dirigentes sindicales de Articulación, como los del PCU y los de los aparatos que tienen menor presencia, como el MPP o el PVP, impusieron su mayoría para definir una línea política en la central, que continuara siendo absolutamente servil al gobierno, en contra de los intereses de los trabajadores.
De esta manera, más allá de alguna crítica aislada a algún aspecto de la política del gobierno frenteamplista, el PIT-CNT continuará con la línea de oponerse a toda lucha de los trabajadores, aislar y entregar conflictos, pactar con el gobierno y las patronales todo tipo de pérdida de conquistas de los trabajadores.
Un ejemplo de esto es el tratamiento que recibió la propuesta de luchar contra la Ley de Participación Público Privada (PPP), ley que liquida derechos históricos de los trabajadores estatales y que abre las puertas a la privatización de los más variados sectores del Estado, desde las empresas públicas, hasta los servicios de salud. Si bien el Congreso se manifestó en contra de esta ley, la mayoría afín al gobierno rechazó la propuesta de luchar contra la misma, por lo que, en los hechos, le da un nuevo respaldo a la política privatizadora del frente amplio.
CLASISMO
Por cierto que hubo presencia de delegados afines a una postura clasista, que defendieron la independencia de clase de los sindicatos, que plantearon una postura crítica al gobierno y posturas de lucha.
Sin embargo estas propuestas quedaron una y otra vez en minoría, chocando contra la estructura burocrática que domina al PIT-CNT.
El aspecto más resaltable fue el que se forzara la elección para la mesa representativa, lo que obligó a las corrientes frenteamplistas a que se hiciera público que en el movimiento obrero no existe el pensamiento único, y que no todos están del mismo lado, defendiendo al gobierno.
En la votación, como era previsible, se impusieron ampliamente los aparatos políticos del frente amplio. La lista del Partido Comunista, encabezada por Juan Castillo, y con el respaldo del MPP, Partido Socialista y el PVP, se quedó con 18 representantes. Articulación logró 13 representantes y la lista encabezada por COFE, y que aglutinó a varios sectores del espacio clasista, sumó 9 representantes. El sindicato de artes gráficos que se presentó con lista propia logró un representante.
La lista integrada por Confederación de Organizaciones de Funcionaros del Estado (COFE), Federación Nacional de Municipales (FNM), Agremiación Federal de Funcionarios de la Universidad de la República (AFFUR), Asociación de Funcionarios Postales (AFP), Unión Ferroviaria (UF), Unión de Funcionarios del Codicen (UFC), Asociación de Trabajadores de Enseñanza Secundaria (ATES), y que recogió la adhesión de la mayoría de los delegados del clasismo que se encontraban presentes, lo hizo mediante un documento donde se planteaba “la necesidad de que el movimiento obrero levante un programa y una estrategia clara de independencia frente al gobierno” y “reconquistar la independencia de clase y la autonomía del movimiento sindical”, para cerrar planteando “Proponemos unir fuerzas entre sindicatos, agrupaciones y militantes sindicales, para luchar por la independencia política del PIT-CNT. Nuestra tarea, como proclaman los documentos fundacionales, es luchar por una sociedad sin explotados ni explotadores.”
Este hecho marca un avance importante en la perspectiva de la unidad del clasismo. Sin embargo, este proceso, para no morir, no puede tener su visión limitada solamente a la interna de la central sindical, donde los espacios de desarrollo de una propuesta clasista son cada vez menores, sino que debe plantearse una perspectiva de unidad más amplia, con el resto del clasismo que no está dentro del PIT-CNT.
PERSPECTIVAS
El análisis de este congreso no se puede despegar del contexto en que se desarrolló. Un contexto que nos presenta una economía uruguaya que se desacelera y sobre la que se presentan nubarrones cada vez más grandes, a medida que la crisis capitalista se sigue extendiendo por el mundo.
Un contexto donde adquiere especial importancia el Encuentro Nacional de Trabajadores, realizado el 1 de octubre, donde se continuaron dando pasos muy firmes hacia la unidad para luchar de los sectores clasistas.
Un contexto, entonces que plantea como tema del momento la búsqueda de los caminos para avanzar en la unidad para luchar, en la perspectiva de una enorme pelea que tendrán que dar la clase obrera y los sectores populares, para no cargar de nuevo con el peso de la crisis sobre sus hombros.
Es un momento que nos demuestra que la discusión no debe centrase en si hay que estar adentro o afuera del PIT-CNT, sino que la discusión, y las acciones, deben centrarse en cómo avanzar en la unidad para luchar entre los clasistas, ya sea que estén por fuera de las estructuras del PIT-CNT o que aun estén dando la lucha a la interna de la central.

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Publicado en CONSTRUYENDO N°43

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