Quiénes somos

COMUNA



El surgimiento de COM.UN.A. es un intento de superar la fragmentación, la dispersión, y la estrechez de mira de la izquierda revolucionaria; y consecuencia de un proceso expropiado a los intereses de la Clase Obrera y el Campo Popular. Es además una de las comprobaciones palmarias del agotamiento histórico de la fuerza política Frente Amplio, instrumento concebido y forjado al servicio de los intereses de las grandes mayorías, particularmente de la Clase Obrera.

Quienes estamos conformando COM.UN.A. (propuesta que continúa abierta) suscribimos un acuerdo político programático para incidir en la lucha de clases y hacia la contienda electoral. Esta Unidad Política no esconde ni deforma las diferencias ideológicas, ni tampoco éstas son un obstáculo que nos impida avanzar.

COM.UN.A. es un acuerdo político programático, cuyo ritmo está determinado por una unidad desigual y combinada. Por tanto levantamos principios organizativos y político-programáticos acordes con tal desarrollo.

La UNIDAD SIN EXCLUSIONES, como principio estratégico nos guía en el compromiso histórico de retomar banderas que son patrimonio del Pueblo Oriental.
El programa es y será el PROGRAMA HISTORICO DE LA CLASE OBRERA, emanado del 1er. CONGRESO DEL PUEBLO, sometido a la crítica y adaptado a esta nueva realidad histórica. De lo que se deduce que mas de la mitad del camino está laudado. Las urgencias de la Clase Obrera y el Pueblo demandan claridad y justeza.
Las nuevas formas de hacer política, coloca LA DEMOCRACIA DIRECTA POR SOBRE LA REPRESENTATIVA, los organismos colectivos de elaboración y control por encima de las individualidades y los caudillismos. Revocación de cargos, rotación de delegaturas, mandar obedeciendo, circulación horizontal y vertical de responsabilidades, autocrítica y crítica, rendición de cuentas ante la Clase Obrera y el Pueblo.

COM.UNA. es abrevar en la mas rica historia, en el artiguismo, en la lucha por la independencia y soberanía, en la lucha de la Clase Obrera, en la ideología del proletariado. A lo que debe agregarse toda la historia de lucha de los Pueblos explotados, los campesinos pobres, los Pueblos originarios, etc.

Esto es COMUNA
Por la senda y el camino de la Unidad, la Solidaridad y la Lucha.
Por la senda y el camino de la Liberación Nacional y el Socialismo.
Por el Internacionalismo Proletario.
Por la Unidad sin Exclusiones.
A llegado la Hora de los Hornos…

(Extractos de la Declaración de Principios)

LAS COMISIONES UN INSTRUMENTO DEMOCRATICO, PARA PRIVILEGIAR LO COLECTIVO;

Es para nosotros un principio que el método de funcionamiento de una organización popular como la que estamos construyendo, sea mediante organismos colectivos donde se rindan cuentas y se funcione mandatado.

Las comisiones son la manera en la que las Comunas podían cumplir funciones ejecutivas sin perder sus funciones deliberativas y legislativas.

El método de trabajo en comisiones permite ejercer la discusión colectiva y la responsabilidad individual. Es el método mediante el cual todos pueden aportar y crecer en el colectivo.

LUCHAR POR LA UNIDAD PARA PELEAR ES UN MANDATO PARA NOSOTROS

“Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos”

La frase del comandante Che Guevara es la expresión mas moderna de la misma voz que ya levantaran otros luchadores por la libertad de los pueblos y los explotados: “Uníos caros compatriotas y estad seguros de la victoria”, nos mandataba el General Artigas, “Proletarios del mundo uníos”, es la consigna que concluye el Manifiesto del Partido Comunista.

Es para nosotros un mandato que emana de la historia y una constatación de la realidad actual, la lucha por la unidad de los explotados contra los opresores.

La división de las fuerzas populares siempre ha sido la principal arma de los imperios para someternos, la lucha fraticida entre pueblos hermanos ha sido azuzada por las embajadas imperiales y los gobiernos serviles a lo largo de la historia y lo siguen siendo (basta ver el enfrentamiento con el pueblo argentino que impulso el gobierno del Frente Amplio, defendiendo los intereses de las multinacionales de la celulosa).

La fragmentación de la izquierda consecuente es una arma valiosísima para el reformismo que se fortalece cuando nosotros nos debilitamos y no somos capaces de trabajar de manera unificada, usando todas nuestras fuerzas coordinadamente para enfrentarlo, debilitándonos en estériles luchas sectarias.

La división de los sectores clasistas nos debilita enormemente para enfrentar a los conciliadores, agentes de la burguesía en el seno del movimiento obrero.

Es por eso que es para nosotros un principio fundamental el luchar por la unidad para pelear.
Unidad del espacio clasista para derrotar a los que concilian y entregan, asumiendo la lucha franca contra el enemigo de clase.
Unidad de la izquierda consecuente, para ofrecerle a nuestro pueblo una alternativa seria, fuerte, al reformismo entreguista y lanzarnos a la victoria definitiva contra la oligarquía y el imperio, conquistando el histórico programa de liberación nacional y social de nuestro pueblo.
Y unidad de los pueblos latinoamericanos, para construir la patria grande, expulsando al imperio, completando la gesta independentista inconclusa de nuestros mayores.

SER ANTIIMPERIALISTAS ES SER ARTIGUISTAS:

Artigas era un criollo que conocía muy bien la campaña y sus habitantes por ser él uno más. Tenía muchos amigos en las tolderías y, por lo menos, un hijo. Hablaba el guaraní en forma fluida y se sentía más a gusto al aire libre o en una humilde toldería o enramada. Conocía de plantas y curaciones, tocaba la guitarra y cantaba
Aquí van algunos detalles de su vida:
1804 Cuando el coronel Rocamora efectúa una operación para aplastar a los charrúas, Artigas, aún oficial de Blandengues, actúa para que fracase en los campos de Areunguá. Javier de Viana conduce entonces una nueva expedición que tiene poco éxito por las maniobras de Artigas para proteger a los charrúas.
1805 - Artigas solicitó y logró en el territorio de Areunguá 105 mil hectáreas donde los charrúas tienen su territorio y mueven sus tolderías.
1807 - Segunda invasión inglesa. Artigas que ha combatido en la primera,lucha en ésta desde el Buceo. Luego de la rendición de Montevideo acosa a los ingleses en una lucha de guerrillas, teniendo su centro de operaciones en el Cerro.

1811 - Febrero: ofrece sus servicios a la Junta de Buenos Aires Abril: Cruza el Río Uruguay y desembarca en la costa de Paysandú. En seguida asume el mando de la revolución oriental, y desde su cuartel general de Mercedes dirige una proclama, a los revolucionarios que termina así:
“A la emprese caros compatriotas,que el triunfo es nuestro: vencer o morir sea nuestra cifra; y tíemblen los tíranos de haber exitado vuestro enojo, sin advertir que los americanos del sur están dispuestos a defender su patria; y a morir antes con honor, que a vivir con ignominia en afrontuoso cautiverio.
18 de mayo Libra la batalla de Las Piedras donde desplliega sus dotes de estratega, venciendo al ejercito español màs numeroso y mejor pertrechado que el oriental. Al terminar el parte de dicha batalla desde su campamento del Cerrito nos dice: “Son los momentos en que me considero elevado por la fortuna al grado de felicidad más alta, si las armas de mi mando han podido contribuir a perfeccionar la gran obra de libertad de mi amada patria”
21 de mayo - Pone sitio a Montevideo.
23 de octubre - El pueblo oriental, con su jefe a la cabeza inicia el camino “de la Redota” (derrota), llamado después EXODO DEL PUEBLO ORIENTAL, el héroe lo dignifica con este pensamiento: “no quiero que persona alguna venga forzada. Todos,voluntariamente deben empeñarse en su libertad. Quien no lo quiera permanecerá esclavo”.
Durante once meses (desde el 11 de octubre de 1811 al 21 de setiembre de 1812) se completó la emigración de 700 familias de la campaña de Montevideo y sus vecinos en armas que cruzaron el Río Uruguay y se instalaron en el Ayuí.
Los Charrúas protegen cual escudo al éxodo que acompañan con 400 Guerreros
1812 - A fines de 1812 Artigas con su ejército de indios, negros y gauchos domina la campaña del Territorio de Montevideo. Se enfrenta al centralismo de Buenos Aires. Porteños y portugueses unifican esfuerzos para combatir a los charrúas y debilitar a Artigas. El gobernador de Montevideo rompe el armisticio con Buenos Aires. Los porteños hacen un convenio con los portugueses para la evacuación de la Banda Oriental. En enero Artigas acampa en el Ayuí. En octubre se produce el segundo sitio de Montevideo.
1813 - Artigas se incorpora a él el 21 de febrero de 1813. Sumándose los Charrúas en el mes de agosto.
Abril - Artigas propone en el CONGRESO de TRES CRUCES el reconocimiento de la Asamblea de las Provincias del Río de la Plata. Dicta las famosas INSTRUCCIONES DEL AÑO XIII para los diputados orientales donde plantea:
a) independencia absoluta
b) un gobierno republicano y federal y una confederación de provincias
c) libertad civil y religiosa en toda su extención imaginable
d) igualdad, libertad y seguridad de los ciudadanos y pueblos
e) instauración de los tres poderes del Estado con independencia entre sí
f) trabas constitucionales para prevenir y combatir el despotismo militar

1815 - Enero - Se levanta la bandera de Artigas en Arerunguá.
26 de febrero - Las fuerzas de Artigas entran en Montevideo.
Abril - Las Provincias de Entre Ríos, Corrientes, Santa Fé, Córdoba, Misiones y la Banda Oriental forman la LIGA FEDERAL y Artigas recibe el título de “Protector de los Pueblos Libres”
10 de setiembre - Artigas promulga EL REGLAMENTO PROVISORIO PARA EL FOMENTO DE LA CAMPAÑA. Al hacer la entrega de tierras a aquellos que la trabajan aclara “con prevención que los más infelices sean los más privilegiados”.
Agosto - Comienza la segunda invasión portuguesa. Al producirse la invasión de los portugueses coligados con los reaccionarios de Buenos Aires
Setiembre - Con las acciones de Rincón, de la Cruz y Yapeyú Artigas comienza la lucha contra los portugueses.
1817 - Artigas le recrimina a Pueyrredón que apoye a los portugueses invasores mientras en la Banda Oriental se los combate.
1818 - 9 de abril - Los portugueses ocupan Purificación (la capital-campamento artiguista
1820 - 22 de enero - los portugueses derrotan definitivamente a las tropas artiguistas en la batalla de Tacuarembó.

23 de febrero - PACTO DEL PILAR Ramirez y López aliados de Artigas llegan a un acuerdo con el nuevo gobernador de Buenos Aires, Manuel de Sarratea, por el que hacen la paz con los porteños, desconociendo la autoridad de Artigas
Setiembre - Artigas cruza el río Paraná, junto con Ansina y un grupo de familias y lanceras y lanceros negros, internándose en el Paraguay.
El artiguismo fue derrotado por un Portugal militarista y cruel. Al darle la espalda los centralistas de Buenos Aires, las tropas gauchas fueron masacradas, y los portugueses se quedan en la Banda Oriental.
Solo con lo puesto se fue al Paraguay.
El repliegue no significó que el caudillo abandonaba voluntariamente la lucha. Muy por el contrario, se dirigió hacia el norte para concretar una alianza política y recomponer así su proyecto americanista y multi-étnico. Ansina, su gran compañero y amigo,lo expresa en uno de sus poemas: “Pronto nos verán regresar… Volverá a enrojecer… Nuestro ceibo notable… ¡Será la hora de volver!
1821 - Artigas es enviado al pueblo más alejado, San Isidro del labrador de Curuguati evitando todo contacto con el exterior del Paraguay, lo que impide su alianza con Yegros y volver a la Banda Oriental.
Cuando en 1841 el traidor Rivera invitó a Artigas a volver, éste ni siquiera abrió el rollo del mensaje.
1845 - López nuevo gobernante del Paraguay hace trasladar al prócer hasta las cercanías de Asunción en la quinta de Ibiray. Allí recibe la visita de uno de sus hijos , José María, quien en vano intentó traerlo a la patria. Era en plena Guerra Grande y Artigas fue nuevamente invitado a volver por el Gobierno de Montevideo. Con los orientales divididos y en guerra sirviendo los intereses de diferentes bandos imperialistas, se negó a volver.
23 de setiembre de 1850 - Artigas muere a los 86 años.
Poco queda por agregar. Toda una vida de lucha contra el imperio, por la libertad y la unidad de los latinoamericanos, en defensa de los más explotados.
Asumir la continuidad de su lucha es asumir el antiimperialismo, la lucha por la liberación de nuestro pueblo y la de los explotados.

QUÉ SIGNIFICA PARA NOSOTROS ASUMIR EL NOMBRE COMUNA:

La palabra COMUNA esta profundamente unida al concepto de rebelión popular contra la opresión.
A lo largo de la historia, muchas veces usada por sus enemigos en sentido peyorativo, la palabra comunero identifico al miembro del sector del pueblo que se levanto contra el señor y contra el opresor extranjero
La Comuna aparece en el levantamiento de las ciudades castellanas en 1520 contra el nombramiento de Carlos V como rey, un extranjero que ni siquiera hablaba el idioma de su pueblo. La rebelión estalla cuando se pretende poner a Castilla como un apéndice más del imperio romano germánico, insuflando los ánimos de los más diversos sectores sociales en la defensa de la soberanía.
Pero hay otro componente que es fundamental, el rol protagónico que en este proceso juegan los sectores más explotados que comienzan a levantarse no solo en oposición al rey y en defensa de la nación, sino en defensa de sus propios intereses de clase enfrentando a los señores.
La protesta comunera había nacido como queja ante excesos cometidos por la alta administración, pero pronto surgieron nuevas reivindicaciones contra ell régimen de explotación imperante, lo que provoco levantamientos de carácter antiseñorial. Los comuneros se vieron entonces obligados a tomar una posición, defendiendo a los sublevados o a sus señores. La Junta decide apoyar dichas revueltas, esto provoca el alejamiento de los sectores más altos de la nobleza que se pliegan a las fuerzas realistas. Así la rebelión castellana se transforma en una rebelión principalmente de los sectores mas explotados del país.
Esta es una característica común a todos los levantamientos que adoptaron la forma de Comuna como forma de gobierno, la de que si bien al principio se parte de una alianza con sectores de variado extracto social, al final, cuando la lucha se profundiza y cuando se cuestiona la propia estructura de la sociedad, son los sectores mas explotados los que encabezan la lucha y se hacen dueños dela banderas del gobierno popular.
Como forma de gobierno de las ciudades rebeldes, las comunas ejercen el poder total en representación del pueblo, tienen tanto carácter legislativo como ejecutivo, siendo su principal misión la de organizar la sociedad mientras se realiza la defensa contra la reacción.
La rebelión castellana es aplastada por las armas del rey y la aristocracia y los comuneros son salvajemente asesinados.
Este es otro rasgo común a las experiencias comuneras que la humanidad ha desarrollado: la violencia, el odio, con que son atacadas por los sectores imperiales y las clases explotadoras, el intento casi desesperado de borrar toda huella de su existencia, todas características que derivan del miedo que despiertan este tipo de experiencias en las clases explotadoras, cuando los sometidos, los ninguneados, los siervos, los explotados, adquieren conciencia de que pueden dirigir la sociedad, organizarla y hacerla funcionar mejor que los parásitos explotadores. Una y otra vez, aquellos que se quieren oponer al avance de la historia, trataron de borrar todo rastro de las comunas que se levantaron contra ellos y por cierto tiempo los desplazaron, demostrando al mundo que se puede vivir sin los explotadores.
Tras prácticamente un año de rebelión, se habían reorganizado los partidarios del emperador (particularmente la alta nobleza y los territorios periféricos castellanos, como Andalucía), y las tropas imperiales asestaron un golpe casi definitivo a las comuneras en la batalla de Villalar, el 23 de abril de 1521.
La lucha comunera contra el absolutismo fue derrotada finalmente en 1522 en Castilla pero la semilla de rebeldía no se apagara jamás.

Poco después le toca el turno a nuestra América Latina comenzar su larga lucha, aun hoy inconclusa, contra la prepotencia imperialista y la explotación. Las Revoluciones de los Comuneros paraguayos, liderados por el panameño José de Antequera y el nacido en Asunción Fernando Mompox son consideradas como antecesoras a los movimientos independentistas de América del Sur.
Estas revoluciones sostenían la idea de que el Poder del Rey no puede estar por encima de la voluntad popular, y la máxima frase que engloba el ideal comunero fue esbozada por el entonces Obispo y Gobernador del Paraguay, Fray Bernardino de Cárdenas en Asunción, durante la Segunda Revolución de los Comuneros en Paraguay: VOX POPULI, VOX DEI; La Voz del Pueblo es la Voz de Dios.
Es en la heroica Asunción donde por primera vez se vive en América la experiencia de un gobierno popular, la comuna, desafiando el mandato del imperio español que impedía a los criollos elegir su propio gobierno. Es la primer señal de las futuras luchas por la independencia latinoamericana. En 1537, a raíz de la muerte del Primer Adelantado del Río de la Plata, don Pedro de Mendoza, la corona dictó la Real Cédula del 12 de septiembre de 1537, que determinaba que, en caso de la muerte de Ayolas, quedaría a cargo un gobernador elegido por el voto de los habitantes. Ésta Real Cédula sería utilizada indefinidamente por la lejana y olvidada Asunción, para elegir a sus propios gobernantes. Es así, que una vez arribado el Segundo Adelantado del Río de la Plata, don Alvar Núñez Cabeza de Vaca, y luego de un breve período de mandato, el mismo es depuesto, arrestado y enviado a España en una nave llamada “Comuneros”, siendo reelegido Domingo Martínez de Irala por voto popular, siguiendo las reglas de la Real Cédula del 12 de septiembre de 1537.
Los comuneros de Asunción son derrotados y la misma es ahogada en sangre por los ejércitos del Alto Perú, mandados por el imperio y la aristocracia criolla que ya comienza a jugar su papel de traidora de la causa de la emancipación y defensora de los intereses imperiales, papel que hasta el día de hoy sigue jugando.
Luego de poco más de medio siglo de tensa calma, específicamente en el año 1717, la población asuncena se convierte en la primera colonia en reclamar la ilegalidad del mandato de un gobernador. Diego de los Reyes Balmaceda
El movimiento comunero fue definitivamente aplastado en 1735 por un ejército de indios y soldados del Plata comandados nuevamente por Zavala. La represión fue salvaje, los principales comuneros fueron ejecutados y sus miembros repartidos por diversos puntos.Las viviendas de los comuneros fueron echadas por los suelos y sus tierras sembradas de sal. Se prohibió en la provincia hablar del tema y que nunca más se reuniese junta o común

Posteriormente ya en el siglo XVII demostrando que la continuidad de las luchas comuneras no se perdía y ya no se perderá más, es el virreinato de Nueva Granada donde se produce el levantamiento popular contra las injusticias a las que sometía a la población por parte del régimen colonial.
En sus comienzos los protagonistas visibles eran los pobres, tanto mujeres como hombres. Las revueltas comenzaron luego a incorporar personas de otros secotres: comerciantes, carniceros, pequeños agricultores y la rebelión se extendió. También se incorporaron indígenas, que agregaron al pliego de demandas la devolución de tierras tomadas a las comunidades amerindias.
Los rebeldes constituyeron la junta llamada “El Común” de les vino el nombre de “Comuneros”.
Mas de 20.000 campesinos indios y otros sectores populares marchan sobre Santa Fe (hoy Bogota) y logran imponer todas sus condiciones al gobierno del Virreinato, pero son traicionados y luego de dispersados, perseguidos y masacrados.

Ya en el siglo XIX, se vive la inolvidable experiencia de la comuna de Paris.
Allí, por primara vez en la historia son los obreros los principales protagonistas de la lucha. Como consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas y el cambio de las relaciones de producción en la sociedad, la lucha entre siervos y señores, entre burgueses y nobles, da paso a la lucha entre obreros y burgueses.
La Comuna de París fue proclamada el 28 de marzo de 1781.
Debido a la falta de tiempo (la Comuna pudo reunirse menos de 60 días en total) sólo unos pocos decretos fueron implementados, sin embargo sus planteos fueron precursores de muchas demandas modernas. Éstos incluían: remisión de las rentas, que habían sido aumentadas considerablemente por caseros, hasta que se terminase el asedio; la abolición del trabajo nocturno en los cientos de panaderías de París; la abolición de la guillotina; la concesión de pensiones para las viudas de los miembros de la Guardia Nacional muertos en servicio, así también como para sus hijos; la devolución gratuita de todas las herramientas de los trabajadores, a través de las casas de empeño estatales; se pospusieron las obligaciones de deudas y se abolieron los intereses en las deudas; y, alejándose de los estrictos principios “reformistas”, el derecho de los empleados a tomar el control de una empresa si fuese abandonada por su dueño.
El Concilio terminó con el alistamiento y reemplazó el ejército convencional con una Guardia Nacional de todos los ciudadanos que podían portar armas. La legislación propuesta separaba la iglesia del estado, hacía que todas las propiedades de la iglesia pasaran a ser propiedad estatal, y excluía la religión de las escuelas. Se les permitió a las iglesias seguir con su actividad religiosa sólo si mantenían sus puertas abiertas al público por la tarde para que se realizasen reuniones políticas. Esto hizo de las iglesias el principal centro político participativo de la Comuna. Otra legislación proyectada trataba de reformas educativas que permitirían la educación y la práctica técnica fueran disponibles para todo el mundo.
Los miembros del concilio, que no eran «representantes» sino «delegados» y podían ser inmediatamente cambiados por sus electores, debían realizar funciones ejecutivas aparte de las legislativas.
Aislada, ahogada en sangre por los cañones prusianos y las fuerzas de la burguesía, la Comuna es derrotada y más de 50.000 personas son asesinadas.

La Comuna de París es tomada como ejemplo por las más variadas corrientes revolucionarias debido a la variedad de tendencias, el alto grado de control por parte de los trabajadores y la notable cooperación entre los diferentes bandos revolucionarios.
La comuna de Paris fue la precursora de los soviet, la forma que adoptara el poder popular en la Rusia zarista cuando el pueblo liderado por la clase obrera enfrente al estado autocrático y lo derrote convirtiéndose en la primer revolución obrera triunfante en la historia.

La Comuna es la alternativa que levantan los sectores más explotados del pueblo para asumir el control de la sociedad. Es el poder popular contra el poder de la opresión y la represión. Con las lógicas variantes, es la forma de organización que en los últimos siglos han ido encontrando, probando y perfeccionando los que luchan contra los imperios, en defensa de la soberanía y contra la explotación en los más diversos rincones de la Tierra.
Es la forma que nuestra Latinoamérica y nuestra Banda Oriental han sabido experimentar en la gloriosa época de la rebelión contra el imperio español y portugués.

Como continuadores de esa lucha inconclusa, (aunque ahora sea el imperio yanqui el que nos oprime y sumerge en la miseria y la barbarie), reivindicamos la lucha por el poder popular.
Reivindicamos la experiencia de mas de casi cinco siglos de luchas y estamos orgullosos de continuar levantando las banderas de los comuneros de Castilla masacrados por el emperador Carlos, de los comuneros de Asunción y de Nueva Garanda, masacrados por los ejércitos del imperio español, de los comuneros de Paris,( precursores de las revoluciones obreras del siglo XX), masacrados por los cañones de la burguesía francesa aliada al imperio prusiano. Las mismas banderas de Artigas que flamearon en Purificación hasta la derrota de 1820.
Las banderas que levantaron todos aquellos que a lo largo de la historia de nuestro país enfrentaron a la opresión y la explotación y cayeron luchando por la libertad de nuestro pueblo.

ASUMIR EL NUMERO 1820 ES ASUMIR UN COMPROMISO CON UNA LUCHA AUN INCONCLUSA

1820 es el año de la derrota militar de Artigas.
Atacado por las fuerzas imperiales portuguesas, traicionado por los conciliadores, oportunistas, siervos del imperio de su época; entre ellos Rivera, alcahuete de los invasores portugueses, y los gobernadores de las provincias de Entre Ríos, Francisco Ramírez y de Santa Fe, Estanislao López, que se habían aliado con el gobierno Porteño; el ejercito Artiguista es derrotado en la batalla de Tacuarembó el 22 de enero de 1820.
Artigas se retira a Corrientes, desde donde, luego de dar la ultima lucha por reunir a las Provincias de la Liga Federal enfrentando al traidor Ramírez con fuerzas militares muy inferiores, y cayendo derrotado en el territorio de Entre Ríos, debió retirarse al Paraguay.

Las banderas de la reforma agraria, de un desarrollo autónomo, de la extensión de derechos democráticos para los sectores populares, de la lucha sin cuartel contra todo imperialismo, de la unidad de los pueblos latinoamericanos, fueron defendidas por el ejercito popular contra las tropas de élite del imperio y los gobiernos alcahuetes.
La derrota militar en tales condiciones de aislamiento no es nada extraño, pero tampoco nada definitivo.

Quienes han renegado de la lucha por la libertad de nuestros pueblos ven en 1820 la derrota de las ideas políticas que levantara Artigas, para justificar la renuncia que hoy en día hacen a la lucha por defender esas ideas, mas vigentes que nunca.

Para nosotros 1820 marca una derrota circunstancial, pero que señala el momento en que nuestro pueblo comenzó el duro proceso, aun inconcluso, de buscar los caminos hacia su liberación, ya sin su líder mas grande.
1820, para nosotros es una fecha que marca el compromiso de mantener bien altas las banderas de los que cayeron luchando. Es la fecha que revivieron cada uno de los compañeros que a lo largo de la heroica historia de nuestro pueblo cayeron luchando por la libertad, contra los explotadores y contra los imperios que nos han esclavizado y nos esclavizan hasta hoy.

1820 marca la derrota del ejercito de Artigas, de indios, gauchos, negros, mulatos. Los alcahuetes del imperio que gobernaron después, como el genocida Rivera, se encargaron de arrasar con los que quedaron.
Pero los explotadores siempre de encargan de crear a sus propios verdugos y así surge la clase obrera uruguaya, que casi siempre sin saberlo, inconscientemente, levanto las banderas que sostenían los que cayeron en 1820. Es a fines del siglo XIX y principios del XX que las luchas de los obreros anarquistas dan origen el movimiento obrero uruguayo, heredero de la gesta Artiguista, en la lucha por la libertad de nuestro pueblo.
Movimiento obrero que en su desarrollo y maduración, al fragor de los enfrentamientos contra sus opresores, da forma moderna a esa lucha uniéndola de manera indeleble con la lucha por la liberación de todos los explotados, por el fin de toda explotación, por la destrucción del capitalismo, por el socialismo.

El posterior desarrollo de la lucha de clases de nuestro país demuestra que siempre el eje de la misma ha estado en la lucha de los explotados por el fin de la opresión imperialista sobre nuestro suelo, por el fin de la explotación y por la unidad de los pueblos latinoamericanos.
Es por eso que podemos afirmar que las banderas Artiguistas no cayeron en 1820, sino que pasaron para siempre a ser patrimonio de los mas infelices, los mas explotados, los que han luchado y luchan aún en este suelo oriental.

Su programa sigue vivo: la reforma agraria, recuperando para el pueblo la riqueza de nuestro suelo, expropiando a “los malos europeos y peores americanos”, previendo que “los mas infelices sean los mas privilegiados”, rompiendo con el imperio, son los ejes del programa vuelto a levantar en el Congreso del Pueblo en el medio de las luchas de los 60.
Programa traicionado mil veces (hoy por los gobernantes frenteamplistas), pero mil veces vuelto a levantar por los luchadores populares, enfrentando dictaduras abiertas y gobiernos supuestamente democráticos que no dudan nunca en levantarle la mano al pueblo para defender a los oligarcas y al imperio.

Asumir la fecha de 1820 implica para nosotros asumir ese compromiso, el de mantener vivas esas banderas, esos principios y ese programa. Es asumir el compromiso de continuar la lucha de todos los que cayeron, en 1820, y de los que cayeron en tantas luchas que nuestro pueblo ha dado después.
Es asumir la lucha de todos los compañeros que día a día continúan peleando por la liberación de nuestro pueblo y por el socialismo.